El equipo de perforación a percusión con tubo partido llega al solar de Murcia y lo primero que revisamos es la profundidad del nivel freático y la granulometría de los limos de la vega. El análisis de licuefacción de suelos no es un trámite; es un cálculo de tensiones efectivas bajo carga cíclica que determina si el terreno pierde resistencia durante un sismo. En Murcia, con la falla de Alhama activa a pocos kilómetros y depósitos aluviales del Segura con arenas finas sueltas, la evaluación de licuefacción de suelos es obligatoria para cualquier estructura de responsabilidad. Trabajamos con el ensayo de penetración estándar ASTM D1586 y el piezocono CPTu para obtener perfiles de resistencia que alimentan los métodos de Seed e Idriss simplificado y de Robertson. El análisis de licuefacción de suelos incluye la estimación del factor de seguridad frente a licuefacción para cada estrato granular saturado, y cuando el FS es inferior a 1.0, el desplazamiento lateral y los asentamientos post-sísmicos se cuantifican mediante correlaciones con el índice de potencial de licuefacción LPI. En zonas con arenas limosas de la Huerta, complementamos la campaña con un ensayo CPT para definir con precisión la frontera entre estratos licuables y no licuables.
Un factor de seguridad inferior a 1.0 frente a licuefacción implica asientos diferenciales de 5 a 15 cm que pueden comprometer la estructura.
